RAMBLETA KM.O . 

 
“Para comprender, hay que escuchar lo que se ve.”
Bernard Plossu

Nota técnica:

El proyecto está realizado casi todo con cámaras Leica de 35mm, normalmente con negativo color, algunas fotografías con negativo BW, posteriormente escaneadas con un flextight, también unas pocas fotografías digitales con diversas cámaras.

Este proyecto fotográfico surgió de mi necesidad de hacer fotografías cuando no tenía más posibilidad que hacerlo alrededor de donde vivía. Me descubrí a mi mismo buscando luces y composiciones en los lugares comunes mil veces transitados.

Cuando la crisis económica estalló, los barrios periféricos lo sufrieron con dureza: los comercios comenzaron a cerrar en una caída que parecía imparable, veias hombres deambulando por la calle sin rumbo en horas de trabajo, más plazas para aparcar y más coches sin arreglar.

Desde 2008 la situación en los barrios ha mejorado cuanto apenas. A fecha de hoy,- finales del 2017- se ha alcanzado un punto en el que la precariedad es la norma. Ya no estamos en situación de excepcionalidad porque simplemente nos hemos acostumbrado a ella.

Algunas fotografías las tomé en esos trayectos que repetimos en nuestra rutina diaria: ir a comprar, al colegio, aparcar el coche lejos y volver andando, dar un paseo. Otras son intencionadas. Salir buscando fotografías en mi barrio me resultó muy difícil a veces, simplemente no es la misma situación a la que se enfrentan los casi glamurosos street photographers en New York o Londres. En un barrio de la periferia llevar una cámara ya es algo poco habitual, no hay nada que fotografiar, nada bonito, al menos a los ojos de sus habitantes. Así que tuve que esforzarme en ver más allá de lo obvio, todo un ejercicio mental para el fotógrafo.

Una vez el proyecto iba tomando forma, el Parque de la Rambleta se convirtió en un punto de referencia alrededor del cual iba fotografiando. La mayoría de las fotografías se tomaron en un radio de unos 2km alrededor de la Rambleta, que establecí como el centro, el KM 0.

Mientras iba descartando unas fotografías y eligiendo otras, la selección resultante demostró tener un tono solitario, melancólico diría, con gente solitaria que parece encerrado y desea  -aunque no puede- salir de determinada situación o lugar, y espacios en permanente transformación que posiblemente nunca acabarán de completarse.