Polvo, niebla, viento y sol,...”
Jose Antonio Labordeta
 © Daniel Belenguer. Puertomingalvo envuelto en la niebla.

© Daniel Belenguer. Puertomingalvo envuelto en la niebla.

No se presta Teruel a practicar la fotografía de calle, esa técnica disimulada, donde el fotógrafo se oculta en las sombras o el gentío de la gran ciudad y son posibles innumerables juegos de luces entre las mil posibilidades de la city.

Si caminas por un pequeño pueblo de la provincia de Teruel tu presencia no pasará desapercibida. Un coche que llega fuera de la rutina diaria, el ruido de tus pisadas en la calle, un estornudo por el frío que te congela la nariz. Los vecinos que pasan el invierno recogidos en sus hogares sabrán que algo nuevo está pasando. Famosa es su despoblación, pero hay que salir de los bares y rutas de carretera para llegar a percibir ese aislamiento, ese desierto humano con paisajes inmensos.

Me he encontrado una y otra vez deambulando abrigado por los pueblos de Teruel, buscando una sombra, un indicio de vida factible de ser fotografiado. Algunos gestos, figuras humanas que se escapan, siempre fugaces. La norma ha sido el paisaje enorme y el vacío casi absoluto. Y me pregunto ¿por qué cambiar lo que se nos muestra?, ¿por qué esa mala costumbre de querer adornar la realidad que se nos presenta?

Así que decidí mostrar lo que veía sin intentar nada que no fuera lo que pasaba ante mis ojos.

 © Daniel Belenguer. La mesa de casa con las copias del trabajo.

© Daniel Belenguer. La mesa de casa con las copias del trabajo.



NOTA TÉCNICA: 

Para el reportaje utilicé dos cámaras Leica de 35mm. Película negativo color portra 400 y 160. Escaneados con un flextight.