Rodrigo Gomez Rovira

Aunque he dado por finalizada la etapa de las Balas Plata, hoy me encontré con dos novedades y quería compartirlas.

La primera es que Philip Blenkinsop, parece haber abandonado su web, hace semanas que el enlace ya no funcionaba.. espero que sea algo temporal, en mi opinión gente como el enriquece el panorama fotográfico.

La segunda es que Rodrigo Gomez Rovira parece que ha actualizado su web y reunido en ella una mezcla de trabajos y enlaces que en mi opinión vale la pena visitar.

Rodrigo Gomez Rovira es un fotógrafo que me interesa, no se muy bien explicar las razones, quizás porque me da la sensación de que hace las cosas a su manera, no como hay que hacerlas.

En mi caso el barco sigue encallado, dificultades de todo tipo me han mantenido en el dique seco a nivel creativo. Mientras voy solucionando cosas, voy intentando tomas decisiones para dirigir las flechas en la dirección correcta.

Urbasa

¿Qué es la fotografía sino recordar lo vivido?, en un arranque de lucidez somos capaces de ver un momento fugaz donde se conjuga forma y contenido, una experiencia personal intima con una luz que transforma lo ordinario en único, al menos para uno mismo, al menos es una memoria de lo personal, de por donde uno va pasando.

Una experiencia personal que me sirve para dar pie a unas cuantas nuevas fotografías de paisajes en Navarra, por la zona de Urbasa, Muneta, Zudaire, un pequeño nuevo aporte a mi archivo fotográfico.

Blanco y negro, pelicula de 35mm y una lente de 50, la perspectiva natural. Escaneados con una reflex digital, con bastante buen resultado, aunque los negativos siempre deberian ser copiados en papel, es la esencia de la fotografía química, lo demas está bien para compartir por este mundo virtual que hemos creado.

Este post no es todavia el inicio de nada, sólo un pequeño apunte en el camino. A veces cuesta más de lo previsto encontrarse.

© Daniel Belenguer

© Daniel Belenguer

Un año de fotografia quimica

Acaba el año y cierro un capitulo del blog dedicado casi por completo a la fotografía química, analógica, tradicional, argéntica.. como se la quiera denominar.

El mundo de hoy es digital, no sólo en fotografía. Es uniforme, rápido, efectivo.. perfecto, ¿demasiado perfecto?. Para mi el ser humano es todo lo contrario, y las cosas que hace con sus manos también lo son, quizás por eso lo artesanal tiene ese encanto, porque nos emociona saber que fué un ser vivo y no una máquina quien creó esa fotografía.

Me gusta lo irregular, lo quebrado, la incertidumbre.. por eso cuando veo una copia en papel baritado, una fotografía ligeramente desenfocada o el viñeteo de una Diana veo a una persona que a su manera se rebela un poco contra el establishment actual.

Con la fotografía digital han llegado mejoras incuestionables a nivel técnico, podemos fotografiar como nunca antes: en plena oscuridad, a 12 fotografías por segundo o a 1" sin usar trípode, gracias a los estabilizadores de imagen, podemos grabar video en 4K, podemos registrar cada momento, cada situación, nada es imposible.

Aunque todo tiene un coste, y esas maravillas de la tecnología traen consigo un mochila cargada de falta de veracidad, estética dudosa, consumismo masivo,  invasión de imágenes innecesarias, etc,.

Esta hecho, y no se pueden poner puertas al campo. Paradójicamente con todas estas mejoras de las herramientas el oficio del fotógraf@ ha ido empeorando paulatinamente. La democratización de la fotografía ha traído consigo algunas consecuencias negativas, y es lo que hay, la evolución es imparable. Para muestra un botón, uno de los consejos que más se repiten para los fotógrafos que hoy en dia quieran ser profesionales es: aprende a grabar y editar video. ¿tiene mucho sentido no?, pues así es en el mundo actual de la imagen.

Sin embargo, la fotografía, como actividad  creativa que es, también nos permite disfrutar. No es necesario ser el mejor, ni vivir de esto, ni tener la mejor cámara..la experiencia es importante, la emoción de no ver la toma, o ¡la emoción de verla en una copia instantánea!, ver surgir la imagen en una copia en el laboratorio, limitarte a 36 fotografías en carrete, y tener que esforzarte para acabarlo..todo ello también es fotografía y se disfruta mucho con esas incertidumbres.

Con la serie "Balas de plata "espero haber animado a más de un@ a comenzar a fotografiar con carretes, quizás a usar una cámara de juguete, probar una de las míticas hasselblads o sentir lo difícil que es a veces fotografiar con una leica. Todo forma parte de la Historia de la fotografía y creo que esos condicionamientos técnicos que se imponían "hacían" mejores fotógraf@s.

Muchos de los fotógraf@s que he reseñado usan la fotografía digital y la analógica, la mayoría digital para lo profesional y químico para lo personal, ¿curioso no?, las fotos que más aprecian con carretes..me recuerdan a esos agricultores que usan química para sus "campos comerciales", pero el huerto de casa lo cultivan de forma natural, sin casi productos químicos.

En mi caso no tengo claro como continuaré fotografiando con carretes, llevo unos años muy centrado en esto y me interesan nuevas ideas que precisan de la fotografia digital. Aunque siempre me gustaría hacer algo analógico.. el tiempo lo dirá.

Una tormenta de ideas se agolpan ahora mismo en mi cabeza y necesito un periodo de reflexión para dar forma a algo, así que la próxima entrada del blog no se cuando ni como, ni sobre qué será! 

Por último quiero daros las gracias a tod@s l@s que habéis pasado por aquí, os deseo lo mejor para el 2017!

¡Un abrazo!

Las manos de Tomás con la leica © Daniel Belenguer, 

Las manos de Tomás con la leica © Daniel Belenguer, 

Balas de plata #50. Bernard Plossu

Bernard Plossu es el último fotógrafo de esta serie, con uno de mis referentes en los últimos tiempos cierro este pequeño homenaje a los fotógrafos que siguen usando en mayor o menos medida la fotografía química, bien sea para sus proyectos personales o para la profesión.

Plossu hace con su trabajo un planteamiento visual que reverencia y reivindica la sencillez. Una búsqueda de fotografías y de un modo de vivir  pausado y libre, sin necesidad de ser espectacular. Fotografiar a medida que se vive, no al revés. Viajar caminando siempre que sea posible, tren o coche mejor que avión, siempre aferrado a la realidad cercana que uno va encontrando, y siempre fotografiando.

© Bernard Plossu

© Bernard Plossu

El trabajo de Bernard Plossu ha mantenido muchas constantes a lo largo de los años:  e estilo, la utilización de la pelicula como soporte, el 50mm, la filosofia básica.. sin embargo en una cosa si ha ido evolucionando. Cada vez son más escasas las personas en sus fotografías. Desde las fotografías americanas donde habían más personas que paisajes a sus series de los últimos años, donde el paisaje predomina.

El paisaje siempre ha estado muy presente en su obra, pero no un paisaje artificial, creado, bonito, algo para vender..no, eso no, nunca. El paisaje de Plossu es real: los espacios intermedios, lo que ves desde el tren o el coche, paseando por una calle de Valencia o por las montañas del Tirol.. y muchos espacios de transición, llenos de nada..lugares en los que nadie repara, como si no existieran, como si el mundo estuviera lleno de postales en vez de realidades.

“Muchas veces te vienen a la memoria cosas que no tienen ningún poder aparente o nada de interesante, pero que lo son, ¿cómo se pueden ver en fotografía? Ese es mi empeño.”
Bernard Plossu

Bernard Plossu fotografía incansablemente, con una curiosidad infinita. El viaje, los caminos y carreteras, los árboles, su familia, amigos, rocas, montañas, edificios, etc,..todo tiene cabida en un fotógrafo que se declara generalista: fotografía de todo con la misma intención y con la misma técnica.

Famosas son sus imágenes borrosas, imagino que muchas veces por la situación (400ISO que es lo que usa en blanco y negro) que no da para más luz, muchas otras veces por la intención del fotógrafo, o por la necesidad compulsiva de captar lo que se ha sentido o visto en un instante. Esa intención, y esa búsqueda de captar la esencia da vida y caracteriza la fotografía de Plossu.

© Bernard Plossu

© Bernard Plossu

“Una imagen puede ser borrosa, no pasa nada, también el alma puede ser borrosa a veces.
Bernard Plossu
“Fotografío el tiempo, la lluvia, el calor, la nieve, el viento. Cuando fotografío un paisaje, es el clima alrededor de ese paisaje lo que veo: es lo que crea el ambiente.”
Bernard Plossu

Yo puedo notar el polvo en la fotografía de abajo, también oír los gritos de los chiquillos corriendo detrás del vehículo..¿importa la técnica?, no se.. pero demuestra que se haga de fotografiar con el corazón y editar con el cerebro.

© Bernard Plossu

© Bernard Plossu

Aunque es mucho más conocido su trabajo en blanco y negro, en color también es único y original, utiliza el método Fresson para sus copias, al igual que Dolores Marat y otros fotógrafos franceses.. con ese método todavía realza más si cabe una impresión no muy nítida. Es como si intentara despojar de hiperrealidad la imagen, y dejarnos solo  con "l'ambiance".

© Bernard Plossu

© Bernard Plossu

Desde Africa tomó la decisión de trabajar exclusivamente con un 50mm. Nada de trípode, nada de angulares, nada de flash.. sencillo, ligero, directo..una economía de medios admirable, una libreta de notas sobre su vida.

Esta decisión, sus temas y su manera de fotografiar, contribuye sin duda a dar a su obra una estética continuista y característica, asociando la fotografía al autor de la misma.

Podréis encontrar muchos libros de Plossu, es la mejor manera de ver su obra, tranquilamente, sentados o tumbados, nada de ordenador.. el rehuye la informática, el correo electrónico, la fotografia digital, lo moderno.

Bernard Plossu es el último mohicano.

 

“Para comprender, hay que escuchar lo que se ve.”

Bernard Plossu

 

Entrevista a Bernard Plossu en revistaojosrojos

Articulo sobre Bernard Plossu en Clavoardiendo magazine

Entrevista a Bernard Plossu por la Universidad Politécnica de Valencia

Balas de plata #49. Trent Parke

Australia es el lugar donde nació Trent Parke y donde desarrolla su trabajo. Como el mismo reconoce, no podría viajar dos o tres semanas a otro país con otra cultura y desarrollar un trabajo en la profundidad y compromiso con el que el está acostumbrado.

Esta pretensión de explorar la casa de uno, de no intentar abarcar más allá en busca de lo exótico ya nos da una idea de la seriedad en el planteamiento fotográfico de Trent Parke.

Como muchos sabréis es un fotógrafo de la agencia Magnum, una amalgama de talentos variados en torno a la fotografía, cada uno con un estilo, y que se ha diversificado con los años.

Trent Parke comenzó como fotógrafo de deportes, de ahí simultáneamente a street photographer (etiquetas, etiquetas..) y finalmente pasó a trabajar en base a proyectos, proyectos que puede tardar muchos años en completar como su último The Black Rose, culminado con un magnifico y ya inalcanzable libro (y las exhibiciones correspondientes).

También ha pasado por fases en cuanto a la utilización del color o el blanco y negro, aunque estoy seguro que muchos coincidirán conmigo en que Trent Parke tiene un trabajo mucho más potente en su contrastado blanco y negro.

Un trabajo de ensueño, y que le dio a conocer a mucha gente fué su proyecto Minutes to Midnight donde a lo largo de un viaje con su pareja, exploró visualmente Australia de una manera única, el resultado es sorprendente, original, cargado de personalidad.

Revelando y escaneando sobre la marcha lo que iba sacando con la leica, nos dejó imágenes icónicas y alguna maravillosa para los enamorados de la fotografía química,  como esta, donde podemos ver a un joven Trent Parke revisando los rollos colgados sobre ramas al aire libre.

© ??, Narelle Autio??, de la serie Minutes to Midnight.

© ??, Narelle Autio??, de la serie Minutes to Midnight.

Su anterior trabajo: The Seventh Wave es alucinante, -con ese trabajo lo conocí yo- y me encantó, unas imágenes en blanco y negro sobre la relación de los australianos con el mar.

También se pueden disfrutar en la página de magnum de otros trabajos en BN o color , los de color no me dicen nada, y con su vuelta al blanco y negro mi interés por Trent Parke volvió, su último trabajo: The Black Rose es de una magnitud increíble y le ha llevado vamos años, entre las tomas los revelados, copias, etc,..gran formato, formato medio y supongo 35mm.

Más introspectivo, personal, más naturaleza, animales, menos urbano...una joya que si vuelve a publicarse intentaré que llegué a mi biblioteca.

© Trent Parke, de la serie The Black Rose

© Trent Parke, de la serie The Black Rose

Lo que es absolutamente palpable en sus fotografías es su búsqueda de la luz, la luz y de sus efectos sobre los objetos y la gente siempre está presente en sus imágenes de una forma espectacular. También con un trabajo en el cuarto oscuro, dando a sus imágenes un contraste elevado en numerosas ocasiones

© Trent Parke, de la serie The Seventh Wave.

© Trent Parke, de la serie The Seventh Wave.

 Por último y además de agradecer la lectura y visita al blog, quería escribir una frase que el mismo Trent parte dijo en una entrevista hablando de la fotografía digital o química. Afirmativa, rotunda, valiente...

"I'm commited to film"

Estoy comprometido con la película..