La primavera la sangre altera

Y si eres una rana común mucho más. Desde marzo se podían oír por las charcas y tramos con agua del Rio Villahermosa a los machos croar. Entrado el mes de abril las llamadas de los machos se oyen continuamente en cualquier masa de agua, a no ser que te acerques a la charca donde están, en ese caso se callan y se quedan quietas, o si te has acercado demasiado saltan y nadan hasta ponerse a cubierto en el centro de la charca o bajo una piedra.

Se me ocurrió que no había observado una rana croar, nunca me había parado a ello, es curioso que algo tan común y nunca me había fijado en ello, quizás por eso, por común y cotidiano.

No fue nada fácil conseguir alguna fotografía del momento, quería captar la secuencia cuando se hinchan los sacos vocales. Me costó un buen rato estar tumbado como un fakir sobre las piedras alrededor de la charca, y lo peor era cuando el sol salía y recalentaba mi calva sin piedad, las malditas ranas no croaban, y bastaba con  que me fuera a probar en otra charca para que se pusieran todas a croar sin misericordia.

Andamos con ese juego un buen rato pero al final el sexo pudo más que el miedo y no pudieron resistirse, conseguí algunas tomas de video y una serie de fotografías con la Olympus omd em1 mark II y el zuiko 300/4, usando un modo de fotografia de alta velocidad en la que cuando aprietas el botón la cámara ya ha captado los instantes anteriores.

Gracias a eso pude captar la secuencia a medida que los sacos vocales de las ranas se van hinchando, todo un alarde de la técnica, muy util para momentos como este.

gracias por leer!

 © Daniel Belenguer

© Daniel Belenguer

Marjal dels Moros. Un mes despues del incendio

Hace aproximadamente un mes, el fuego arrasaba la Marjal del Moros, un lugar con una biodiversidad y riqueza faunistica altísimas, máxime cuando está localizado muy cercano a la ciudad de Valencia y rodeada de infraestructuras e industrias.

En el extremo norte del Marjal se encuentra Grau Vell, una pequeña población perteneciente a Sagunto, desde allí empezamos a caminar para comprobar y fotografiar la zona.

 

En la Marjal, la vida sigue su curso, a su ritmo, y todo sigue evolucionando. Después de las lluvias recientes muchas plantas están brotando, y la naturaleza volverá a demostrarnos que es más fuerte de lo que pensamos, se adaptará a las nuevas condiciones y prosperará, unas especies se beneficiarán, otras quizás desaparezcan

Hoy hemos visto pocos signos de vida, en parte por la niebla que envolvía los tarays quemados, pero los narcisos ya florecían entre las cenizas, y miles de arañas (¿donde se escondieron?) han puesto sus telas para capturar lo que se pueda, mientras andaba por el barro hacia un solitario árbol, una rapaz ha salido de la nada y ha desaparecido con igual rapidez entre la niebla.

Fotográficamente hablando volví a retomar sensaciones al trabajar con el equivalente a un 50mm, para mi es la focal perfecta. Seguiré trabajando en la Marjal los próximos meses, quiero ver como evoluciona y si puedo, conseguir un buen reportaje de la zona.

Gracias por leer!

 Manolo fotografiando los narcisos (creemos que es la especie Narcissus tazetta).

Manolo fotografiando los narcisos (creemos que es la especie Narcissus tazetta).

 Manolo comprobando el sistema de estabilización de la olympus con las telas de araña.

Manolo comprobando el sistema de estabilización de la olympus con las telas de araña.

El camino al jardín del paraíso por Eugene Smith

 

"¿Quería probarme a mí mismo que
estaba en condiciones de
autodisciplinarme? ¿ Se trataba de
orgullo o, tal vez, de una desmesurada
valoración de mi habilidad? ¿O era
simplemente el miedo de no poder
reencontrar la fuerza de la
imaginación, la agilidad física necesaria
para mi trabajo o, aún peor, el pánico
a convertirme en un peso muerto para
mi familia y para el resto del mundo? 
De una forma difícil de definir con
claridad y cualquiera que fuese la
razón o conjunto de razones, sentía
que aquel sería el día de una
importante decisión espiritual."

Eugene Smith

 

¡Felices Fiestas a todos!

 

 Atardecer en la playa de la Marjal del Moro. © Daniel Belenguer

Atardecer en la playa de la Marjal del Moro. © Daniel Belenguer

Polvo, viento, niebla y sol

El genial Labordeta les cantaba las cuarenta a algunos políticos impresentables y también le cantaba a Aragón.

Recojo una frase suya para ilustrar un nuevo proyecto fotográfico sobre la provincia de Teruel, centrado en sus paisajes, que comencé sin pensarlo demasiado y acabo tomando cierta forma.

Di por finalizado el proyecto de Teruel el año pasado. quería fotografiar de una forma tranquila, , buscando momentos que me llamarán la atención más que un detallado recorrido por el territorio. Centrándome en el paisaje inmenso de estos lugares que ya considero tan cercanos.

Seguro que volveré a fotografiar Teruel en muchas ocasiones porque sus paisajes me fascinan, su soledad y aislamiento a pesar de la cercanía a mi ciudad: las gasolineras en medio de la nada y los bares de carretera donde se purgan los pecados a golpe de copa, los caminos polvorientos en verano y las heladas insoportables del invierno.

En la sección de proyectos os cuento algo más de este trabajo.

Como colofón de esta entrada debo decir que me enamoré hace mucho de Aragón y de Teruel. Hace muchos años cuando viajaba cada dia por las carreteras comprendí que esta era una tierra especial, cuando recién pasada la Laguna de Gallocanta escuchaba en la radio el parte meteorológico: " .. Moscú -10ºC... Teruel -15ªC..."

¿que tipo de paisaje y gente forja ese clima?, lo tenéis muy cerca, id y visitarlo.

 Fotograma del pequeño video donde se puede ver Ráfales desde una perspectiva inusual.

Fotograma del pequeño video donde se puede ver Ráfales desde una perspectiva inusual.