Fotografía de stock 2019

La entrada hoy es una invitación a leer una entrada en el blog de Daniel J. Cox, fotógrafo de naturaleza estadounidense y embajador de Panasonic. Fué uno de los primeros fotógrafos en adoptar las cámaras micro 43 como una alternativa a las reflexiones tradicionales.

Creo que la opinión de un fotógrafo que ha sido profesional más de 30 años y vivido la transición analógico/digital y dinero/no dinero en la fotografía es muy respetable.

En el post Daniel relata como un joven fotógrafo recibe lo que vale un café por una fotografía que luego se venderá y se venderá y se venderá…proporcionando ingresos, pero no al fotógrafo.

Y además en contra de la opinión de muchos no culpa al mercado sino a los fotógrafos, y es que el mercado está saturado de gente que regala su fotografia, sea buena o mala, ya no importa a casi nadie esto. Lo importante es que sea gratis.

Al final se ha ido cayendo al pozo y resulta que ya no se puede vivir ejerciendo una profesión que era un sueño.

¿Os imagináis como sería que os pagaran por ir a fotografiar un reportaje de algo que os encantara? así es como conseguí parte de mi archivo online, y que además ¿retuvierais los derechos de las fotografías y las pudierais vender en sucesivas ocasiones (Rights managed en el argot)?, y que ¿¿con el dinero de vuestras fotografías pudierais comprar equipo e incluso mantener una familia??, OMG!

Daniel J Cox lo explica muy bien, en su caso centrado en la fotografía de naturaleza y en USA, donde se pagan los mejores precios. Lo de Españistan no tiene nombre ni razón de ser.

y al final del post lo dice muy claro, fotografiar por placer tiene mucho más sentido hoy en día, como estos pescadores en la Gola del Perellonet que lo pasan genial levantándose antes de amanecer para meterse en agua congelada y pescar o no pescar.

© Daniel Belenguer

© Daniel Belenguer

Un paseo invernal

Del libro Un paseo invernal de Henry David Thoreau

“En este pequeño valle solitario, con su arroyuelo que fluye por la ladera, el hielo estriado y los cristales de todos los matices, donde los abetos y pinabetes se elevan a ambos lados, y los juncos y la avena silvestre crecen en medio del riachuelo, nuestra vida es más serena y digna de contemplar”.

una excusa como otra cualquiera para compartir los blancos que vi la otra mañana en un pequeño valle solitario por donde pasa un arroyo.

Siempre le digo a mi hijo: “ aprende de la naturaleza, lleva años perfeccionando lo que hace y todo sucede por algo”. En invierno, todo se ralentiza, muchas seres vivos simplemente esperan, -sin forzar- a que lleguen mejores condiciones para crecer, florecer, fructificar, reproducirse.. cuando vives en el campo tienes que seguir los ritmos naturales, no hay otra, y lejos de agobiarnos por la oscuridad o el frio, deberíamos agradecer que estén ahí, porque con ellos podemos descansar mas, dormir, refugiarnos en nuestra cueva y recuperar energías con unas buenas castañas asadas.

adoro el invierno

© All images. Daniel Belenguer

La primavera la sangre altera

Y si eres una rana común mucho más. Desde marzo se podían oír por las charcas y tramos con agua del Rio Villahermosa a los machos croar. Entrado el mes de abril las llamadas de los machos se oyen continuamente en cualquier masa de agua, a no ser que te acerques a la charca donde están, en ese caso se callan y se quedan quietas, o si te has acercado demasiado saltan y nadan hasta ponerse a cubierto en el centro de la charca o bajo una piedra.

Se me ocurrió que no había observado una rana croar, nunca me había parado a ello, es curioso que algo tan común y nunca me había fijado en ello, quizás por eso, por común y cotidiano.

No fue nada fácil conseguir alguna fotografía del momento, quería captar la secuencia cuando se hinchan los sacos vocales. Me costó un buen rato estar tumbado como un fakir sobre las piedras alrededor de la charca, y lo peor era cuando el sol salía y recalentaba mi calva sin piedad, las malditas ranas no croaban, y bastaba con  que me fuera a probar en otra charca para que se pusieran todas a croar sin misericordia.

Andamos con ese juego un buen rato pero al final el sexo pudo más que el miedo y no pudieron resistirse, conseguí algunas tomas de video y una serie de fotografías con la Olympus omd em1 mark II y el zuiko 300/4, usando un modo de fotografia de alta velocidad en la que cuando aprietas el botón la cámara ya ha captado los instantes anteriores.

Gracias a eso pude captar la secuencia a medida que los sacos vocales de las ranas se van hinchando, todo un alarde de la técnica, muy util para momentos como este.

gracias por leer!

© Daniel Belenguer

© Daniel Belenguer

Marjal dels Moros. Un mes despues del incendio

Hace aproximadamente un mes, el fuego arrasaba la Marjal del Moros, un lugar con una biodiversidad y riqueza faunistica altísimas, máxime cuando está localizado muy cercano a la ciudad de Valencia y rodeada de infraestructuras e industrias.

En el extremo norte del Marjal se encuentra Grau Vell, una pequeña población perteneciente a Sagunto, desde allí empezamos a caminar para comprobar y fotografiar la zona.

 

En la Marjal, la vida sigue su curso, a su ritmo, y todo sigue evolucionando. Después de las lluvias recientes muchas plantas están brotando, y la naturaleza volverá a demostrarnos que es más fuerte de lo que pensamos, se adaptará a las nuevas condiciones y prosperará, unas especies se beneficiarán, otras quizás desaparezcan

Hoy hemos visto pocos signos de vida, en parte por la niebla que envolvía los tarays quemados, pero los narcisos ya florecían entre las cenizas, y miles de arañas (¿donde se escondieron?) han puesto sus telas para capturar lo que se pueda, mientras andaba por el barro hacia un solitario árbol, una rapaz ha salido de la nada y ha desaparecido con igual rapidez entre la niebla.

Fotográficamente hablando volví a retomar sensaciones al trabajar con el equivalente a un 50mm, para mi es la focal perfecta. Seguiré trabajando en la Marjal los próximos meses, quiero ver como evoluciona y si puedo, conseguir un buen reportaje de la zona.

Gracias por leer!

Manolo fotografiando los narcisos (creemos que es la especie Narcissus tazetta).

Manolo fotografiando los narcisos (creemos que es la especie Narcissus tazetta).

Manolo comprobando el sistema de estabilización de la olympus con las telas de araña.

Manolo comprobando el sistema de estabilización de la olympus con las telas de araña.