agricultura ecológica para novatos 2

Estamos en pleno verano y la huerta está pletórica. Es el momento de recoger lo que hemos sembrado y plantado en primavera: pepinos, tomates, pimientos, cebollas, lechugas, calabacines, fresas, lechugas, berenjenas, judías, ciruelas,etc,..la semana pasada subí con el cesto a tope, y tengo un capazo de esparto en el que cabe un niño mediano.. mira que me acordé de la frase que tantas veces me han dicho: "nova ajacar ná" (traducción: no vas a sacar nada), tenía que haber apostado y que la subiera el hasta casa, vaya tela.

Vista aérea de parte de la huerta y de la acequia donde paso ratos pensando acerca de las cosas de la vida. © Daniel Belenguer

Vista aérea de parte de la huerta y de la acequia donde paso ratos pensando acerca de las cosas de la vida.

© Daniel Belenguer

Calabacin, variedad temprana de Argelia, superproductiva, harto estoy de comer calabacín.  © Daniel Belenguer

Calabacin, variedad temprana de Argelia, superproductiva, harto estoy de comer calabacín.  © Daniel Belenguer

Cebollas entre la hierba o al reves.  © Daniel Belenguer

Cebollas entre la hierba o al reves.  © Daniel Belenguer

Judías de mata baja, más fácil de cultivar imposible.  © Daniel Belenguer

Judías de mata baja, más fácil de cultivar imposible.  © Daniel Belenguer

Flor de judía, ¿podemos hacer nosotros algo tan delicado?  © Daniel Belenguer

Flor de judía, ¿podemos hacer nosotros algo tan delicado?  © Daniel Belenguer

Lechuga maravilla de verano, tamaño gigante.  © Daniel Belenguer

Lechuga maravilla de verano, tamaño gigante.  © Daniel Belenguer

 

Estaba yo echando el hígado con el lomo doblado y el sol apretando en mi calva, me caían gotitas de sudor por la nariz , eran las 6 de la tarde y un sol de justicia me ponía en mi sitio, recordándome que no hay gimnasia que iguale al verdadero trabajo al aire libre.

Cuando estaba acabando oí un jadeo que no era el mío. Subía por la rocha (traducción: cuesta en Ludiente) un veterano agricultor que no vive del campo, muy mayor el, llevando su propia mochila llena de veneno para pulverizar la huerta, quizás los tomates y de paso el resto..no se si llegaría a la huerta porque el estaba peor que yo. Me quede pensando en todos los esfuerzos que hacemos los humanos para conseguir alimento de nuestra huerta, aunque no lo necesitamos para vivir,  odiamos dejar algo para la madre naturaleza, somos ansia pura, queremos mas y mejor y los bichos son el enemigo a combatir.

Interior de la cabaña de los tomates valencianos, la naturaleza tiene su propio orden aunque no lo entendamos.  © Daniel Belenguer

Interior de la cabaña de los tomates valencianos, la naturaleza tiene su propio orden aunque no lo entendamos.

 © Daniel Belenguer

Tomate variedad de la Rosa, del tamaño de mi mano.  © Daniel Belenguer

Tomate variedad de la Rosa, del tamaño de mi mano.  © Daniel Belenguer

Tomates cherry de la huerta de Gerardo y Gema, han nacido silvestres este año. © Daniel Belenguer

Tomates cherry de la huerta de Gerardo y Gema, han nacido silvestres este año.

© Daniel Belenguer

 

Cuando por fin acabe de llenar la cesta de alimento y quitar hierba, me senté exhausto en la acequia, mientras los invitados a un bautizo miraban desconcertados desde la calle como el forastero urbanista echaba los restos en su pueblo..

En ese momento de descanso, satisfecho por el trabajo bien hecho, me dediqué a observar mi obra: cuando conseguí recuperar el aliento pude escuchar zumbidos, crujidos y algún pájaro despistado que me tomaba por un pedazo de tierra. A contraluz aparecían decenas de insectos voladores: avispas, abejas, abejorros de todo tipo, arañas por mis pies, hormigas acarreando, pulgones aprovechando las plantas más débiles y hasta una mariposa de la que seguramente me acordare en unos días, cuando sus huevos se transformen en voraces orugas.

Pimiento italiano, ideal para freír.  © Daniel Belenguer

Pimiento italiano, ideal para freír.  © Daniel Belenguer

Las fresas son una golosina para los nanos cuando vienen al huerto, solo he conseguido llevar una vez a casa.   © Daniel Belenguer

Las fresas son una golosina para los nanos cuando vienen al huerto, solo he conseguido llevar una vez a casa. 

 © Daniel Belenguer

Pimientos de padrón, chiquitos, ideales a la brasa con un poco de sal.  © Daniel Belenguer

Pimientos de padrón, chiquitos, ideales a la brasa con un poco de sal.  © Daniel Belenguer

Berenjena negra  © Daniel Belenguer

Berenjena negra  © Daniel Belenguer

Y entonces lo ví claro: yo estoy de paso, de vez en cuando voy a la huerta y me pongo a hacer cosas, como si la tierra fuera mía, como si yo fuera el artífice de aquello,.. pero no, no somos nosotros, son ellos, esos pequeños seres: animalitos,plantas,hongos y bacterias. Están todos los días a todas horas trabajando, creando, produciendo, alimentandose, reproduciéndose y muriendo ..ellos son los verdaderos agricultores y a cambio, solo nos piden que les dejemos tranquilos y un poco de alimento, estoy es lo que yo entiendo como un buen negocio, eso si, no da dinero.

Nota fotográfica; todas las imágenes están hechas con una olympus digital, un 17 y un 60 macro, como soy un negado para hacer fotos haciendo equilibrios entre los caballones, a veces hago recortes, la ultima foto sobre todo está muy recortada.

Todas las imágenes © Daniel Belenguer