Balas de plata #18. Stanley Greene

El fotógrafo analógico de esta semana debe usar mucho más las cámaras digitales que las analógicas, y no es difícil averiguar porque.

Stanley Greene trabaja como fotoperiodista en la agencia NOOR, un saco de buenos fotógrafos donde tambien está el mallorquín Pep Bonet.

Si te mandan a cubrir un evento de lo que sea ,o una revista te hace un encargo con un deadline, el digital es lo que toca, y las facturas hay que pagarlas.

¿Por qué entonces traigo aquí a Stanley Greene?, pues porque el hombre siempre que puede usa sus cámaras analógicas junto con las digitales, para sus proyectos personales o para elaborar trabajos paralelos en blanco y negro. Ha usado leicas desde hace tiempo y también panorámicas, incluso tiene algun reportaje con una toy camera.

Además ha sido una voz discordante con la tendencia actual del fotoperiodismo, llegó a afirmar en una entrevista en el New York Times en 2010 que deberiamos volver a usar película, la entrevista no tiene desperdicio:

" Q.
Do you think that we need to go back to shooting film again? Do you think we need go back to when there was a purist approach to photojournalism?
A.
Yeah. I also think we are going to have more pictures from the 20th century than we are going to have from the 21st, because everything is getting deleted. Digital is not real. I can touch a negative. "
 
" I think that we have no choice but to go back to shooting film because we have to get back to some kind of integrity. I think we are losing the moral code. And I think that in the end with film — yes, you can manipulate it and yes, you can change some things — there is still a moral code."
"Anyway, I like shooting film"

No estoy muy interesado en la fotografía de conflictos, entiendo que hay que documentarlo, que hay que mostrarlo al mundo, pero no se como he llegado al punto del hartazgo, supongo que la fotografía siempre debe venir acompañada de algo más, quizás como dice Stanley Greene tenemos que volver a tener algo de integridad.

Aún así, y sin conocer al fotógrafo, hace mucho compre su libro Black Passport, lo que vi ojeando en la libreria (¿os acordais que chulo es ir a las librerias?) me pareció diferente, e interesante, y ahora que lo escribo lo estoy buscando en Amazon y alucino con el precio, a mi me costó puede que 30€, .. una pena como encarecen los libros de fotografía.

En cualquier caso es un libro fantástico, en pequeño formato - cada vez me gustan mas así - me fascinan algunos relatos, son como pequeñas historias acompañados de algunas imàgenes,  es un libro autobiográfico con hojas de contacto e imágenes donde las drogas, la depresión y la mierda que nos rodea a veces se hace patente, no es que desprestigie al fotógrafo de guerra sino que lo humaniza, quitándole al menos, parte del misterio que lo rodea, sin conocer personalmente a Stanley Greene suena a un libro sincero.

En Noor podreis ver el grueso de sus reportajes y algunos multimedia con entrevistas, para cerrar traigo la fotografía de Aysa, una de las historias que más me conmovieron del libro en el conflicto de Chechenia, probablemente el que más ha marcado la vida del que una vez fué asistente del Eugene Smith.

 GRS005SE0039