Balas de plata #19. Jonathan Leder

Un tema recurrente en el mundo de la fotografía de moda es el retoque con Photoshop, bueno, más que el retoque el abuso de este programa para transformar el cuerpo de la gente: quitando caderas, añadiendo pecho, borrando lunares o disimulando arrugas y ojeras.

Cada vez que vemos una revista de moda, ya sea moda o publicidad, anunciando cremas reductoras, trajes de baño o la promoción de una pelicula hay que recordar que probablemente la mayoria de las imágenes que nos entran por los ojos no son reales, llevan un retoque tan bestial que las separa absolutamente de la realidad, y ya se que la fotografía no es real, pero este tipo de imágenes creo que deberían clasificarse como capturas y collages digitales antes que como fotografías.

El fotógrafo analógico de esta semana es Jonathan Leder, trabajó como asistente y fotógrafo de moda. Vive en New York,  y se ha diferenciado del resto por practicar una fotografía erótica con cámaras analógicas, tiene su propio sello editorial Imperial Publishing (quizas nadie habria querido publicar esas fotografias) y ha hecho varios videos, siempre en una temática erótica.

© Jonathan Leder

© Jonathan Leder

La verdad: me importa nada la fotografía de moda y la erótica, pero es genial ver algunas fotografías no retocadas de modelos, realmente hace falta retocar algo a una modelo?, los/las modelos ni siquiera son personas que te cruzas por la calle, ellos/as ya son de por si inalcanzables en cuanto al físico para el común de los mortales, ¿por qué empeñarse en crear robots plastificados?, y ya de paso, ¿por qué no utilizar gente normal que es la que compra la ropa y los productos? bueno, ya sabemos que la respuesta es obvia, para vender más y hacer más atractivos los productos a vender

Jonathan Leder utiliza Polaroids y una Canon Pellix para crear su imaginario fotográfico, en su caso no creo que sea por una cuestión ética, sino estética, en cualquier caso consigue crear unas fotografías cargadas de atmósfera, donde deja bastante para la imaginación, el look granuloso y suave, iluminado con luz natural (35mm ) o con luz directa de flash (polaroids) le da un toque vintage que lo separa de la hiperrealidad a la que estamos acostumbrados.