Balas de plata #47. Adriana Lestido

He leído en una entrevista a Adriana Vestido una rutina que acostumbra a seguir cuando está en Villa Gesell: levantarse temprano y ver amanecer casi cada día.

Todo en Adriana Vestido destila espiritualidad, humanidad, profundidad. Todo lo que hace parece venir de una necesidad fundamental.

La fotografía como una forma de escapar, mostrar o expresar, y de ahí el resto.. no hacer fotografías porque si, nada de banalidad, una economía visual muy sana y rara hoy en dia.

Adriana trabaja en series y como ella misma comenta, no lleva siempre la cámara encima, puede pasar tiempo sin hacer fotografías. En eso se diferencia mucho de otros fotógrafos que ven el mundo constantemente a través de la cámara. Ella parece necesitar descansar y ver el mundo real tal cual, y  esperar a que le venga la necesidad de agarrar la leica y comenzar algo.

© Adriana Lestido

© Adriana Lestido

Madres adolescentes, Hospital infarto juvenil, Madres e Hijas, Mujeres presas..los temas en una época de su vida estuvieron centrados en los vínculos entre madre e hijas, y las mujeres en general..ahora, viendo la cronología de sus series me da la sensación que su trabajo pasa por una transición hacia el paisaje, un paisaje personal, intimista.

Salvo alguna serie como Antártida (hecha en color con una hasselblad xpan) el resto de su trabajo es blanco y negro. El blanco y negro es como más básico, -algo medular dice ella-, se adapta mejor a lo que ella quiere transmitir.

Adriana Lestido explica muy bien su preferencia por lo analógico, no tanto por el resultado sino por el proceso que conlleva, hay algo humano en ello: cargar los rollos, fotografiar, revelar, hacer las copias, .. hay un tiempo necesario, un ritual en el que el fotógrafo va dejando y aportando algo de si mismo/a.

En su página web podréis ver numerosas entrevista o escritos acerca de ella y su obra.