El pescado ya está todo vendido

Con esto del blog nunca se si entrar en el terreno personal o no, como decía aquella famosa película de mafiosos: " no es nada personal, son sólo negocios..". Hace un tiempo comenté en una entrada que estoy preparando unas oposiciones..¿significa esto que quiero dejar la fotografía?, ni en broma. Pero me niego a hacer todo tipo de trabajos a cualquier precio, o directamente sin precio.

Un ejemplo: hace poco advertí a una compañera fotógrafa sobre una editorial valenciana con la que estaba colaborando, era la pareja de un amigo y me ví en la obligación moral de darle la información: esa editorial no pagaba y había dejado colgados a un montón de gente como a mí.

.INCISO - la editorial es el único moroso que he tenido en mi vida, 1800€ me dejo a deber cuando cerró  la revista, -como me dolieron-, por cierto esa editorial me llamo hace un tiempo para una portada y les dije que sí, que la fotografía valía 1800€ + el precio normal de una portada..- CIERRO INCISO.

El caso es que está chica sin despeinarse me comentó que era una colaboración GRATUITA, que cuando hacía las fotos ya sabía que no iba a cobrar nada..¿cómo?, después de estos últimos años dedicándome a criar a mis hijos y a fotografiar bodas y eventos, parece ser que el mundo editorial ha ido evolucionando y ahora ya ni cobra el fotógrafo. Cobra la editorial, el director, el diseñador, el impresor, etc,.. pero las fotos gratis..y así está el patio.

Así que un servidor quiere seguir haciendo fotografía pero no a cualquier precio, puede que ellos no aprecien mis fotografías o las de otros, pero yo sí, así que no las regalo, ni regalo mi tiempo.

Solución?, buscar otro trabajo que me de para comer, más claro agua... se que no soy el único, y esto es una realidad, admitirlo duele, pero me duele más regalar mi trabajo. ¿Qué vamos a hacer?, soy un pesado con eso de los derechos de autor y cobrar por trabajar, manías de la edad supongo.

Así que el domingo hago el segundo examen de la oposición, y no decidirá nada casí seguro, espero aprobar y quedarme en una bolsa de trabajo. Lo que es seguro es que el pescado ya está vendido y ya no sirve de nada estudiar más, hacer el examen me liberará algo de tiempo para salir a hacer fotografías y continuar con mi proyecto de un buen archivo de La Comunidad Valenciana.

A final, todos acabamos en el mercado, pero podemos elegir como vivir: ¿sardina o tiburón?  

Mercado de Essaouira. © Daniel Belenguer

Mercado de Essaouira. © Daniel Belenguer