El rey ha muerto, viva el rey

En la última luna de las hojas caídas reinaba en el cauce seco del rio el viejo macho montés y no dejaba que ningún otro se acercará a las hembras. En el mundo de las cabras monteses el tamaño también importa.

Pero tanto esfuerzo biológico pasa factura al más guerrero, y en la primavera temprana descubrí su cadaver en lo profundo de un barranco, así que tal vez este otoño el joven -que le miraba impotente desde abajo, tenga alguna oportunidad, o -lo más probable- vendrá otro rey a ocupar el trono, olfateando en el aire las promesas de unos dias locos de sexo y batallas.

Estaré esperando para verlo y contarlo, si las circunstancias lo permiten. Yo tampoco soy rey.

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Nota fotográfica:

tomé estas dos fotografías en el mismo momento, no es un montaje, en los datos exif de la cámara me marca diferencias de minutos, en los que iba alternando a ver si la acción se desencadenaba. Al final no llegaron a enfrentarse, la diferencia de tamaño era excesiva.

Usé una cámara Olympus OMD mark II con un 300/4 zuiko y un multiplicador 1,4x, sin trípode ni escondite, acomodado entre las piedras del barranco.

El video con fecha de noviembre fue el primer dia que los Danis localizamos a un viejo macho, cerca de Argelita, si os fijáis la mancha negra del vientre es mayor que en el macho adulto de la fotografia, al del video no lo volví a ver, el otro permaneció con el rebaño el resto del otoño-invierno.