El sapo bajo el sol

Lo más apasionante de la fotografía de fauna es que estás en el mismo lugar y momento que el animal al que quieres retratar, a no ser que uses cámaras trampa etc,.. personalmente me encanta la fotografía cuando estás cerca de lo que quieres sacar con tu cámara, por eso entre otras cosas me gusta la leica y sus limitaciones...es una pena que la mayoría de animales no se dejen fotografiar de cerca en España, aunque hay excepciones..

Aquí os enseño una fotografía que hice este verano a un sapo común, luchando por escapar de mi, pensar que soy un animal inmenso a su lado que lo perseguía arrastrándose por el suelo almohadillado del Rio Villahermosa, así que debía estar bastante asustado pensando en las historias que había oido a otros sapos sobre sus encuentros con los humanos.

Seguí persiguiendo al sapo con la leica M3 y un 50 maldiciendo no tener un teleobjetivo y una cámara digital que haría todo esto más fácil, .. pero, en cierta forma el hecho de estar ahí, tan cerca del bicho, hizo que la experiencia fuera diferente, más intensa. He de reconocer que  me costó un poco más hacer esta foto y al verla después de revelar y escanearel rollo me ha dado una alegría.

Y es que parece que los resultados son lo único que cuenta, y creo que no, que hay una parte importante que se nos escapa a veces, y es que el proceso de como conseguimos algo es igual de importante o más, quizás no para los observadores pero si para el que lo lleva a cabo.

Saqué 7-8 fotos del sapo, y acabé pensando que había desperdiciado demasiadas fotos en un bicho tan común y que hemos visto tantas veces en Ludiente, el sapo se fue con la corriente y todos disfrutamos de aquel momento bajo el sol.

Y ahora, viendo la fotografía del sapo entre las piedras blancas y calientes, perseguido, ardiendo bajo el sol del verano, escalando aquellos cantos rodados y con el miedo en el cuerpo  pienso en el poema de David Herbert Lawrence que ya puse en su día en el blog:

I never saw a wild thing
sorry for itself. 
A small bird will drop frozen dead from a bough
without ever having felt sorry for itself. 

David Herbert Lawrence

Definitivamente tenemos mucho que aprender de los animales.