epifanía durante una boda

Para muchas culturas las epifanías corresponden a revelaciones o apariciones en donde los profetas, chamanes, médicos, brujos u oráculos interpretaban visiones más allá de este mundo."

Ayer después de unos cuantos meses volví al redil y fotografié una boda para un compañero. Volví a cargar las baterías de las cámaras digitales y salté al ruedo.

Parte del proceso es como ir en bicicleta, no lo olvidas y casi podría decir que puedo fotografiar una boda con los ojos cerrados, pero esta vez más relajado que nunca.

Por otro lado fué una experiencia interesante: hubo un momento en el restaurante donde estábamos trabajando dos fotógrafos, dos videógrafos, dos personas (que trabajaban con los videógrafos y también llevaban cámaras y muchas mas cosas) montando para proyectar un video con secuencias de los novios desde la prueba del vestido de la novia!!!, y otra persona fotografiando un photocall..en total 7 personas pululando por allí.

Las bodas siempre son una fiesta y un evento, pero yo, que soy un romántico empedernido había pensado que se trataba de algo más íntimo y familiar, mi interés siempre había sido ser discreto, pasar lo más desapercibido posible, "the fly on the wall", algo asi como un Cartier Bresson con esteroides.

Pues ahora no, ahora tengo que competir con otras dos o tres cámaras en espacios reducidos y tengo que decir que para mi es grotesco, y ya no es posible componer o buscar el momento decisivo...vas, cazas y regresas sonriente con tus piezas en la tarjeta de memoria. 

En estos casos donde somos multitud, mi naturaleza tímida y mi famoso sentido común me invitan a apartarme y dejar a los profesionales trabajar, a veces consigo fundirme en la multitud y conseguir sacar fotos como si fuera un invitado más, eso sí, con una cámara más pequeña que la de muchos invitados.

También tuve la experiencia de volver a fotografiar con las pequeñas olympus, de verdad que son buenas, tienen de todo esas camaritas que parecen de juguete. 

Lamentablemente soy un tipo que pone cafeteras de rosca, alquila pelis en el videclub del barrio e incluso guarda un VHS para que mi hijo pequeño vea algunas pelis antiguas que compramos , por no hablar de las cámaras de carrete, el colmo.. verdad Kike?

Voy a confesarme: eché de menos tener un manos una leica como no os podéis imaginar, el visor electrónico y las opciones me vuelven loco y no os digo el zoom 24-80, acabe usándolo para algunos retratos y detalles y el resto de la boda abandoné la cámara en favor del 35 fijo, no hay nada mas desconcertante para mi que usar un zoom.

Estuve pensando en ello y tuve una revelación ( de ahí el titulo del blog ) no se trata de las lentes leica, la calidad del sensor y la discreción de la cámara (la olympus tiene también todo eso). Se trata de la manera de componer, de fotografiar, el enfoque manual y el visor óptico, todo ello te conduce a fotografiar de una manera diferente, más pausada y mucho más reflexiva.

Puedo fotografiar una boda con cualquier cámara, pero para buscar la excelencia y sentirme como en casa necesito una leica,.. maldita sea.

No me critiquéis demasiado, los que las usáis ya sabeis de lo que hablo, para el resto tened piedad, soy un hombre débil.

 © Daniel Belenguer

 © Daniel Belenguer