La primavera la sangre altera

Y si eres una rana común mucho más. Desde marzo se podían oír por las charcas y tramos con agua del Rio Villahermosa a los machos croar. Entrado el mes de abril las llamadas de los machos se oyen continuamente en cualquier masa de agua, a no ser que te acerques a la charca donde están, en ese caso se callan y se quedan quietas, o si te has acercado demasiado saltan y nadan hasta ponerse a cubierto en el centro de la charca o bajo una piedra.

Se me ocurrió que no había observado una rana croar, nunca me había parado a ello, es curioso que algo tan común y nunca me había fijado en ello, quizás por eso, por común y cotidiano.

No fue nada fácil conseguir alguna fotografía del momento, quería captar la secuencia cuando se hinchan los sacos vocales. Me costó un buen rato estar tumbado como un fakir sobre las piedras alrededor de la charca, y lo peor era cuando el sol salía y recalentaba mi calva sin piedad, las malditas ranas no croaban, y bastaba con  que me fuera a probar en otra charca para que se pusieran todas a croar sin misericordia.

Andamos con ese juego un buen rato pero al final el sexo pudo más que el miedo y no pudieron resistirse, conseguí algunas tomas de video y una serie de fotografías con la Olympus omd em1 mark II y el zuiko 300/4, usando un modo de fotografia de alta velocidad en la que cuando aprietas el botón la cámara ya ha captado los instantes anteriores.

Gracias a eso pude captar la secuencia a medida que los sacos vocales de las ranas se van hinchando, todo un alarde de la técnica, muy util para momentos como este.

gracias por leer!

 © Daniel Belenguer

© Daniel Belenguer