Las riquezas verdaderas

Ando leyendo “Las riquezas verdaderas” de Jean Giono. Aunque el libro no es lo que esperaba tiene algunos toques que me encantan: como cuando se transforma todo por una simple hogaza de pan hecha en casa. El autor nos señala la deshumanización de nuestro modelo de producción. De como el único valor es el dinero, de como el mercado hace que el trigo no valga nada porque hay mucho, y del valor real del trigo: convertirse en un alimento esencial.

Este tipo de sociedad cada vez más industrializada es lo que fue despoblando las masías de la montaña, en el Alto Mijares. Aquellas en las que la gente vivía de la tierra y sus recursos, en las que se intercambiaban recursos: vino por sal o azúcar, trigo por arroz, etc,..una sociedad en la que el dinero era secundario, y donde el trabajo de los humanos tenía una relación más directa con la vida real y con lo que sacaban de el.

El fin de semana visitamos la Masía La Loma, en el Alto Mijares. Si tenéis la oportunidad visitar una de estas masía puede ser una gran experiencia, quedan los restos de una vida. Han pasado décadas quizás desde que fue habitada por última vez, y aún permanecer los recuerdos de una vida en la que se valoraban más las riquezas verdaderas, y donde un saco de trigo era considerado alimento, y no dinero.

Un gran olmo presidía muchas masías, un árbol sagrado como el Tejo en Asturias o algunos árboles en culturas asiáticas o africanas, junto con las masías, los olmos han ido desapareciendo y la fotografía nos deja ver el paso del tiempo, entre el olmo que continuaba en pie y su estado actual, ya tumbado y colonizado por los hongos.

© Daniel Belenguer, Dani en la Maria La Loma.

© Daniel Belenguer, Dani en la Maria La Loma.