ratón de campo y ratón de ciudad

Recuerdo un libro que me regalaron hace mucho tiempo, se llamaba la vida en el campo, de John Seymour, creo que ya llevan 15 ediciones. En el libro se explicaba todo lo necesario para vivir de forma autónoma del campo: como cultivar, como cuidar al ganado, especies, como hacer conservas, etc,..era el libro ideal para los románticos urbanitas que ansiábamos el retorno a la naturaleza.

Para una gran mayoría de los que vivimos en la ciudad, nuestro único contacto con el campo y la naturaleza, es un fin de semana en el pueblo (la mayor parte del tiempo en el bar, sobre todo si es invierno..)  o de excursión dominguera a un merendero, el más aventurero es capaz de ir a un camping o incluso hacer el Camino de Santiago, en el que a fin de cuentas vas andando todo el día por el campo.

Este fin de semana he podido fotografiar un grupo de ratas en un gallinero, un animal muy común pero al que pocas veces vemos mas que fugazmente, corriendo y alejándose de nuesta vista, y también fotografié a un pariente doméstico de estos roedores: mi hámster "chocobola", un precioso y blanquito hámster ruso.

RATON DE CIUDAD

Chocobola  © Daniel Belenguer

Chocobola  © Daniel Belenguer

Por casualidad pasamos por un gallinero en la Masía la Giraba, de Ludiente, en Castellón. Las fiestas de los toros habían acabado pronto por una cornada a un chaval y todo el mundo se fue pronto a casa, nos quedamos dando un paseo y cuando pasamos por un gallinero nos asomamos como muchas veces a ver los animales y cual fue mi sorpresa al ver un par de ratas correteando sin miedo por el gallinero, fué una oportunidad única de fotografiar a estos animales y de enseñar a los nanos un trocito del mundo real, fuera de las pantallas, de lo ideal y de las pelis de disney que tanto daño hacen a nuestra percepción del mundo.

RATON DE CAMPO

Ratas en gallinero, Masía la Giraba, Castellón.© Daniel Belenguer

Ratas en gallinero, Masía la Giraba, Castellón.© Daniel Belenguer

Como anotación fotográfica os diré que hice las fotos con una olympus digital y un 60/2,8 macro (120 en 35mm), la foto de las ratas está hecha a 3200ISO y a 1/20 de velocidad, demostrando la máxima de que para fotografiar animales nunca tienes suficiente luz o suficiente teleobjetivo ( la foto está recortada)