Un año de fotografia quimica

Acaba el año y cierro un capitulo del blog dedicado casi por completo a la fotografía química, analógica, tradicional, argéntica.. como se la quiera denominar.

El mundo de hoy es digital, no sólo en fotografía. Es uniforme, rápido, efectivo.. perfecto, ¿demasiado perfecto?. Para mi el ser humano es todo lo contrario, y las cosas que hace con sus manos también lo son, quizás por eso lo artesanal tiene ese encanto, porque nos emociona saber que fué un ser vivo y no una máquina quien creó esa fotografía.

Me gusta lo irregular, lo quebrado, la incertidumbre.. por eso cuando veo una copia en papel baritado, una fotografía ligeramente desenfocada o el viñeteo de una Diana veo a una persona que a su manera se rebela un poco contra el establishment actual.

Con la fotografía digital han llegado mejoras incuestionables a nivel técnico, podemos fotografiar como nunca antes: en plena oscuridad, a 12 fotografías por segundo o a 1" sin usar trípode, gracias a los estabilizadores de imagen, podemos grabar video en 4K, podemos registrar cada momento, cada situación, nada es imposible.

Aunque todo tiene un coste, y esas maravillas de la tecnología traen consigo un mochila cargada de falta de veracidad, estética dudosa, consumismo masivo,  invasión de imágenes innecesarias, etc,.

Esta hecho, y no se pueden poner puertas al campo. Paradójicamente con todas estas mejoras de las herramientas el oficio del fotógraf@ ha ido empeorando paulatinamente. La democratización de la fotografía ha traído consigo algunas consecuencias negativas, y es lo que hay, la evolución es imparable. Para muestra un botón, uno de los consejos que más se repiten para los fotógrafos que hoy en dia quieran ser profesionales es: aprende a grabar y editar video. ¿tiene mucho sentido no?, pues así es en el mundo actual de la imagen.

Sin embargo, la fotografía, como actividad  creativa que es, también nos permite disfrutar. No es necesario ser el mejor, ni vivir de esto, ni tener la mejor cámara..la experiencia es importante, la emoción de no ver la toma, o ¡la emoción de verla en una copia instantánea!, ver surgir la imagen en una copia en el laboratorio, limitarte a 36 fotografías en carrete, y tener que esforzarte para acabarlo..todo ello también es fotografía y se disfruta mucho con esas incertidumbres.

Con la serie "Balas de plata "espero haber animado a más de un@ a comenzar a fotografiar con carretes, quizás a usar una cámara de juguete, probar una de las míticas hasselblads o sentir lo difícil que es a veces fotografiar con una leica. Todo forma parte de la Historia de la fotografía y creo que esos condicionamientos técnicos que se imponían "hacían" mejores fotógraf@s.

Muchos de los fotógraf@s que he reseñado usan la fotografía digital y la analógica, la mayoría digital para lo profesional y químico para lo personal, ¿curioso no?, las fotos que más aprecian con carretes..me recuerdan a esos agricultores que usan química para sus "campos comerciales", pero el huerto de casa lo cultivan de forma natural, sin casi productos químicos.

En mi caso no tengo claro como continuaré fotografiando con carretes, llevo unos años muy centrado en esto y me interesan nuevas ideas que precisan de la fotografia digital. Aunque siempre me gustaría hacer algo analógico.. el tiempo lo dirá.

Una tormenta de ideas se agolpan ahora mismo en mi cabeza y necesito un periodo de reflexión para dar forma a algo, así que la próxima entrada del blog no se cuando ni como, ni sobre qué será! 

Por último quiero daros las gracias a tod@s l@s que habéis pasado por aquí, os deseo lo mejor para el 2017!

¡Un abrazo!

Las manos de Tomás con la leica © Daniel Belenguer, 

Las manos de Tomás con la leica © Daniel Belenguer, 

Balas de plata #50. Bernard Plossu

Bernard Plossu es el último fotógrafo de esta serie, con uno de mis referentes en los últimos tiempos cierro este pequeño homenaje a los fotógrafos que siguen usando en mayor o menos medida la fotografía química, bien sea para sus proyectos personales o para la profesión.

Plossu hace con su trabajo un planteamiento visual que reverencia y reivindica la sencillez. Una búsqueda de fotografías y de un modo de vivir  pausado y libre, sin necesidad de ser espectacular. Fotografiar a medida que se vive, no al revés. Viajar caminando siempre que sea posible, tren o coche mejor que avión, siempre aferrado a la realidad cercana que uno va encontrando, y siempre fotografiando.

© Bernard Plossu

© Bernard Plossu

El trabajo de Bernard Plossu ha mantenido muchas constantes a lo largo de los años:  e estilo, la utilización de la pelicula como soporte, el 50mm, la filosofia básica.. sin embargo en una cosa si ha ido evolucionando. Cada vez son más escasas las personas en sus fotografías. Desde las fotografías americanas donde habían más personas que paisajes a sus series de los últimos años, donde el paisaje predomina.

El paisaje siempre ha estado muy presente en su obra, pero no un paisaje artificial, creado, bonito, algo para vender..no, eso no, nunca. El paisaje de Plossu es real: los espacios intermedios, lo que ves desde el tren o el coche, paseando por una calle de Valencia o por las montañas del Tirol.. y muchos espacios de transición, llenos de nada..lugares en los que nadie repara, como si no existieran, como si el mundo estuviera lleno de postales en vez de realidades.

“Muchas veces te vienen a la memoria cosas que no tienen ningún poder aparente o nada de interesante, pero que lo son, ¿cómo se pueden ver en fotografía? Ese es mi empeño.”
Bernard Plossu

Bernard Plossu fotografía incansablemente, con una curiosidad infinita. El viaje, los caminos y carreteras, los árboles, su familia, amigos, rocas, montañas, edificios, etc,..todo tiene cabida en un fotógrafo que se declara generalista: fotografía de todo con la misma intención y con la misma técnica.

Famosas son sus imágenes borrosas, imagino que muchas veces por la situación (400ISO que es lo que usa en blanco y negro) que no da para más luz, muchas otras veces por la intención del fotógrafo, o por la necesidad compulsiva de captar lo que se ha sentido o visto en un instante. Esa intención, y esa búsqueda de captar la esencia da vida y caracteriza la fotografía de Plossu.

© Bernard Plossu

© Bernard Plossu

“Una imagen puede ser borrosa, no pasa nada, también el alma puede ser borrosa a veces.
Bernard Plossu
“Fotografío el tiempo, la lluvia, el calor, la nieve, el viento. Cuando fotografío un paisaje, es el clima alrededor de ese paisaje lo que veo: es lo que crea el ambiente.”
Bernard Plossu

Yo puedo notar el polvo en la fotografía de abajo, también oír los gritos de los chiquillos corriendo detrás del vehículo..¿importa la técnica?, no se.. pero demuestra que se haga de fotografiar con el corazón y editar con el cerebro.

© Bernard Plossu

© Bernard Plossu

Aunque es mucho más conocido su trabajo en blanco y negro, en color también es único y original, utiliza el método Fresson para sus copias, al igual que Dolores Marat y otros fotógrafos franceses.. con ese método todavía realza más si cabe una impresión no muy nítida. Es como si intentara despojar de hiperrealidad la imagen, y dejarnos solo  con "l'ambiance".

© Bernard Plossu

© Bernard Plossu

Desde Africa tomó la decisión de trabajar exclusivamente con un 50mm. Nada de trípode, nada de angulares, nada de flash.. sencillo, ligero, directo..una economía de medios admirable, una libreta de notas sobre su vida.

Esta decisión, sus temas y su manera de fotografiar, contribuye sin duda a dar a su obra una estética continuista y característica, asociando la fotografía al autor de la misma.

Podréis encontrar muchos libros de Plossu, es la mejor manera de ver su obra, tranquilamente, sentados o tumbados, nada de ordenador.. el rehuye la informática, el correo electrónico, la fotografia digital, lo moderno.

Bernard Plossu es el último mohicano.

 

“Para comprender, hay que escuchar lo que se ve.”

Bernard Plossu

 

Entrevista a Bernard Plossu en revistaojosrojos

Articulo sobre Bernard Plossu en Clavoardiendo magazine

Entrevista a Bernard Plossu por la Universidad Politécnica de Valencia

Balas de plata #47. Adriana Lestido

He leído en una entrevista a Adriana Vestido una rutina que acostumbra a seguir cuando está en Villa Gesell: levantarse temprano y ver amanecer casi cada día.

Todo en Adriana Vestido destila espiritualidad, humanidad, profundidad. Todo lo que hace parece venir de una necesidad fundamental.

La fotografía como una forma de escapar, mostrar o expresar, y de ahí el resto.. no hacer fotografías porque si, nada de banalidad, una economía visual muy sana y rara hoy en dia.

Adriana trabaja en series y como ella misma comenta, no lleva siempre la cámara encima, puede pasar tiempo sin hacer fotografías. En eso se diferencia mucho de otros fotógrafos que ven el mundo constantemente a través de la cámara. Ella parece necesitar descansar y ver el mundo real tal cual, y  esperar a que le venga la necesidad de agarrar la leica y comenzar algo.

© Adriana Lestido

© Adriana Lestido

Madres adolescentes, Hospital infarto juvenil, Madres e Hijas, Mujeres presas..los temas en una época de su vida estuvieron centrados en los vínculos entre madre e hijas, y las mujeres en general..ahora, viendo la cronología de sus series me da la sensación que su trabajo pasa por una transición hacia el paisaje, un paisaje personal, intimista.

Salvo alguna serie como Antártida (hecha en color con una hasselblad xpan) el resto de su trabajo es blanco y negro. El blanco y negro es como más básico, -algo medular dice ella-, se adapta mejor a lo que ella quiere transmitir.

Adriana Lestido explica muy bien su preferencia por lo analógico, no tanto por el resultado sino por el proceso que conlleva, hay algo humano en ello: cargar los rollos, fotografiar, revelar, hacer las copias, .. hay un tiempo necesario, un ritual en el que el fotógrafo va dejando y aportando algo de si mismo/a.

En su página web podréis ver numerosas entrevista o escritos acerca de ella y su obra.

Balas de plata #46. Michael Kenna

Michael Kenna es tan conocido, se ha escrito tanto sobre el que, dudaba si escribir algo más. No añadiré nada nuevo, por supuesto, pero no podía pasar sin reseñarlo en esta serie.

Michael Kenna es un fotógrafo de paisaje, tradicional, de composiciones impecables y minimalistas, un estilo que ha ido desarrollando a través de los muchos años que dura su carrera.

Sencillez, formato cuadrado, blanco y negro, exposiciones largas.. sus fotografías son reconocibles rápidamente. ¿no es algo que busca cualquier fotógrafo?,¿crear un sello propio que lo lo haga reconocible?

© Michael Kenna

© Michael Kenna

Dos razones principales me llevan a traerlo a este serie:

1º es un fotógrafo de enorme reconocimiento.

2º ha conseguido y mantenido este reconocimiento sin dejar de usar pelicula fotográfica

Son conocidos los casos de fotógrafos fieles a determinadas marcas o procesos, se me ocurre por ejemplo Alex Webb, fiel a sus leicas, y kodachromes..y me da la sensación de que cuando se ha pasado al digital sus imágenes han perdido fuerza, ha perdido algo de su sello característico.. espero sinceramente no ser yo que lo veo con otros ojos (otros como D. Alan Harvey sin embargo si parecen haberse adaptado bien y en mi opinión si han hecho magnificos trabajos en digital)

En el caso de Kenna, un fotógrafo que expone regularmente, y que  imagino vende bastantes copias, etc,.. el formato cuadrado, la película fotográfica, los procesos tradicionales en laboratorio.. todo ello contribuye a crear un sello particular imprescindible para un fotógrafo que sigue estos derroteros para ganarse el pan.

En alguna de las numerosas entrevistas que le han hecho leí que su tamaño de impresión suele ser siempre un 20x20 (que me corrijan si no es así..). Que sencillez, imaginad una pequeña copia de 20x20 en blanco y negro de un árbol en la nieve, enmarcada con cuidado y con suficiente espacio alrededor..¿hay algo más elegante?

con ustedes Michael Kenna, pasen y disfruten.