amo la fotografia

Aclaremos primero: la fotografía química, analógica, argéntica. 

No puedo explicar de otra manera mi obstinada necesidad de volver una y otra vez a la posibilidad de seguir cargando carretes en una cámara, a pesar de las dificultades y complicaciones que me ha dado en el pasado.

Hace unos meses vendí todo mi equipo analógico. El tiempo necesario para revelar y escanear, los problemas con laboratorios, el precio de los carretes en color subiendo y el elevado  coste de todo el material que tenia (poco pero caro). Así que acabe harto, pero muy harto, reuní un buen montón de dinero al vender todo lo que tenía y compre un equipo digital, el cual es perfecto para captar y registrar cualquier situación que te puedas imaginar, una maravilla de la técnica oiga.

Así que con ese pedazo de equipo ¿por qué echo de menos todos los problemas que tenía con los carretes?. Las fotos que hago ahora son supernitidas, no hay una mota de polvo o raya que quitar, puedo darle al botón cientos de veces sin coste añadido..no se que pasa.

Así que he llegado a una conclusión, amo la fotografía química, no se puede explicar de otra manera: repaso un libro de Plossu y me saltan las lagrimas al ver sus imágenes borrosas, veo mi archivador de negativos cerrado y parece que me habla, sueño que estoy en el baño agitando las cubetas esperando a ver que sale.

Como todo buen amor hay desencuentros, separaciones y a veces rupturas, no se en que fase estoy. Acabo de hacer un intento mas de digitalizar unos negativos con la cámara digital, la historia de amor no se ha acabado y lo se, guarde un objetivo de 35mm de Leica por si acaso.

Algo sigue ahi dentro, latente, la digital no me llena, es perfecta, es fácil, te satisface rápidamente, puedes trabajar profesionalmente con ella, just name it.. pero yo, estoy enamorado de otra.

© Daniel Belenguer  Fake de fotografia analógica,  Tomás badia  retratado con una cámara digital, después de pasarle un preset gratuito emulando la película Kodak TMAX3200 y añadirle una buena cantidad de grano con software.

© Daniel Belenguer

Fake de fotografia analógica, Tomás badia retratado con una cámara digital, después de pasarle un preset gratuito emulando la película Kodak TMAX3200 y añadirle una buena cantidad de grano con software.

© Daniel Belenguer  Las manos del señor de arriba. Imagen conseguida al fotografiar un negativo de 35mm con alta resolución sobre una caja de luz  y después de un recorte de un 50% aproximadamente.   aqui podeis ver esta imagen escaneada con un escáner de alta gama flextight.       Ya intente esta táctica y aunque es rápida y da mucha nitidez tenía un problema que no supe solucionar o encontrar solución. Los bordes del negativo me salían con una diferente exposición al resto del negativo.

© Daniel Belenguer

Las manos del señor de arriba. Imagen conseguida al fotografiar un negativo de 35mm con alta resolución sobre una caja de luz  y después de un recorte de un 50% aproximadamente.

aqui podeis ver esta imagen escaneada con un escáner de alta gama flextight.

 

Ya intente esta táctica y aunque es rápida y da mucha nitidez tenía un problema que no supe solucionar o encontrar solución. Los bordes del negativo me salían con una diferente exposición al resto del negativo.

Balas de plata #48. Robert Adams.

Robert Adams es un fotógrafo americano que ha retratado durante decadas el paisaje de los Estados Unidos, ¿os suena?. No, no es Ansel Adams, que lo retrató también pero de una manera totalmente diferente y con un objetivo totalmente distinto.

Las fotografías de Ansel Adams son de una belleza abrumadora, un homenaje a los espacios naturales (sobre todo Yosemite), una nitidez espectacular, un prodigio de la técnica en el labopratorio y en el campo. Unas fotografías espectaculares que deslumbran alespectador.

Las fotografías de Robert Adams son la otra cara de la moneda, y además se parecen a él: pálidas, apagadas, discretas, sobrias, de una inteligencia profunda. Como si el autor quisiera gritar sus intenciones pero no pudiera porque es de mala educación, o quizás porque la desesperanza de lo que ha encontrado le impide hacer otra cosa que mostrar al mundo lo que el siente con sus ojos.

© Robert Adams, de la serie Turning Back.

© Robert Adams, de la serie Turning Back.

Pero detrás de esta estética apagada hay una intención, y evidentemente no es la de crear belleza. Y ahi radica en gran parte la grandeza de la obra de Robert Adams, en la intencionalidad, y en el desarrollo de un cuerpo de trabajo acerca de un sujeto durante décadas. Para Robert Adams el grupo de imágenes es lo que define su obra, lo que da sentido a lo que el quiere contar, no una imagen concreta más o menos definitiva.

Todo, desde los temas elegidos, hasta el tamaño y montaje de las copias fotográficas, están hechas con la intención de transmitir al espectador lo que quiere decir el autor.

Es una obra que sale desde lo más hondo de los sentimientos y pensamientos del fotógrafo.

La bibliografía de Robert Adams es super extensa y podeis consultarla y disfrutar de algunas de sus imágenes en la web de la Galeria de Arte de la Universidad de Yale.

En cuanto a su metodología de trabajo es un autor que fotografía estrictamente en blanco y negro, ha usado cámaras de gran formato, para pasar luego a la rolleiflex y a la pentax 67, creo que también usó en algún momento cámaras de 35mm.

A pesar del gran tamaño del negativo y de los grandes espacios que a menudo ha fotografiado, el tamaño de sus copias es pequeño, enmarcadas en blanco. Un tamaño no mayor del que se puede ver en sus libros, - el formato que ha elegido para representar la mayor parte de su obra-.

Podéis ver y leer muchas más información acerca del trabajo de Robert Adams en la estupenda web de American Suburb X, toda una referencia para los interesados en fotografía o arte, y que recopila trabajos, entrevistas, videos, etc,..de muchísimos talentos.

De ahí he conseguido sacar unos estractos acerca de la técnica que utilizo para realizar algunos de sus trabajos, en concreto Denver y What we Bought (trabajo recopilado y rescatado 20 años después de su realización, basado en fotografías descartadas para Denver)

© Robert Adams.

© Robert Adams.

algunos datos:

Le llevó dos años la parte física de tomar las fotografías en campo, casi 500 rollos.

Reveló aquellos rollos en un laboratorio casero sin ventilación usando bandejas poco profundas y mojando continuamente las tiras de negativo, en vez de usar los tipicos tanques de plástico, proceso que le llevaba entre 35-40'.

Después cortaba los negativos y con una placa de cristal hacía hojas de contactos.

De los aproximadamente 5000 negativos eligió 375 e hizo copias de cada uno, ampliandolos menos de 3 veces el tamaño original del negativo, resultando copias de entre 12-15cm de alto por 15-20 de ancho.

Las montó y enmarco todas.

De ahí menos de 100 fotografías fueron elegidas para el trabajo final, el resto quedó en su archivo (mucos años mas tarde muchas se publicarian).

Después de 6 años de intenso trabajo tuvo que irse, -completamente exhausto- unas semanas al campo a recuperarse.

Ante toda su obra, su sobriedad, su elección de un camino lleno de dificultades, su estricta estética mantenida a lo largo de los años, uno sólo puede expresar RESPETO.

SI has conseguido leer hasta aquí, muchas gracias por el esfuerzo.

Te dejo este enlace con un podcast y fotografías de su último trabajo en 2014.

Balas de plata #44. Dolores Marat

Dolorès Marat es una fotógrafa francesa, que me recuerda en cierta forma a un Bernard Plossu en femenino.

Puede que se deba al proceso Fresson, un proceso tradicional al carbón, realizado en un taller familiar en Francia a poca distancia de Paris, y que otorga a las copias un aspecto único, o tal vez a que a menudo veremos en sus fotos un efecto flou, o quizás por sus personajes solitarios y anónimos perdidos en la ciudad.

© Dolorès Marat

© Dolorès Marat

© Dolorè  s Marat

© Dolorès Marat

Más tarde, usando la mesa de luz, desechará el 99% de su producción. un 1% pasará el filtro, las elegidas para llegar a ser un tirage Fresson.

Procedimiento tradicionales, sin prisas, costosos, de otros tiempos, muchos no lo entenderán, pero yo recuerdo perfectamente la emoción de ver mis diapos en la mesa de luz.

"la couleur me touche.." Dolorès Marat

entrevista a Dolorès Marat

Balas de plata #42. Nick Brandt

Fotografiar fauna salvaje con una focal estándar o un teleobjetivo corto  es de locos, hacerlo con una pentax67 y pelicula negativa en blanco y negro de 100 ISO es no tener miedo al fracaso.

Si por casualidad llegas a  sacar unos modestos resultados puedes darte por satisfecho/a y si consigues unos retratos fantásticos de animales salvajes te convertirás en un destacado/a, aclamado/a y exitoso fotógrafo/a.

Pues más o menos eso pasa con Nick Brandt. Utilizando una técnica sadomasoquista ( que incluye filtro rojo y degradado neutro con lentes que son 2,8 o 4 de máxima abertura) consigue unos retratos de animales africanos absolutamente alucinantes.

© Nick Brandt

© Nick Brandt

Después de revelar los negativos y hacer hojas de contacto, los negativos elegidos son escaneados y trabaja sobre ellos en photoshop.

Esta última parte a mi me chirría un poco, no porque sea un purista y me parezca mal no continuar en la ampliadora, sino porque algunos resultados son geniales y otros tienen para mi gusto demasiado post proceso,  aunque recordemos que todo esa información está en el negativo.

© Nick Brandt

© Nick Brandt

Dejando aparte el lado técnico del fotógrafo que a menudo sale a relucir, Nick Brandt se desyaca también por su lado conservacionista. Como la mayoría de fotógrafos/as de naturaleza, es el amor y respeto a lo salvaje y la necesidad de preservarlo lo que motiva las interminables horas de trabajo en campo, las caminatas o las frustraciones económicas y familiares.

Su último trabajo -INHERIT THE DUST- quizás es el más conservacionista, grandes retratos de animales situados (fisicamente) en paisajes anteriormente naturales, ahora devastados. 

Usando varios negativos con una y uniéndolos con Photoshop ha conseguido unas increíbles imágenes que no hacen sino preguntarnos que narices nos pasa a los humanos, como el mismo dice es una llamada de atención.