Un paseo invernal

Del libro Un paseo invernal de Henry David Thoreau

“En este pequeño valle solitario, con su arroyuelo que fluye por la ladera, el hielo estriado y los cristales de todos los matices, donde los abetos y pinabetes se elevan a ambos lados, y los juncos y la avena silvestre crecen en medio del riachuelo, nuestra vida es más serena y digna de contemplar”.

una excusa como otra cualquiera para compartir los blancos que vi la otra mañana en un pequeño valle solitario por donde pasa un arroyo.

Siempre le digo a mi hijo: “ aprende de la naturaleza, lleva años perfeccionando lo que hace y todo sucede por algo”. En invierno, todo se ralentiza, muchas seres vivos simplemente esperan, -sin forzar- a que lleguen mejores condiciones para crecer, florecer, fructificar, reproducirse.. cuando vives en el campo tienes que seguir los ritmos naturales, no hay otra, y lejos de agobiarnos por la oscuridad o el frio, deberíamos agradecer que estén ahí, porque con ellos podemos descansar mas, dormir, refugiarnos en nuestra cueva y recuperar energías con unas buenas castañas asadas.

adoro el invierno

© All images. Daniel Belenguer