Las riquezas verdaderas

Ando leyendo “Las riquezas verdaderas” de Jean Giono. Aunque el libro no es lo que esperaba tiene algunos toques que me encantan: como cuando se transforma todo por una simple hogaza de pan hecha en casa. El autor nos señala la deshumanización de nuestro modelo de producción. De como el único valor es el dinero, de como el mercado hace que el trigo no valga nada porque hay mucho, y del valor real del trigo: convertirse en un alimento esencial.

Este tipo de sociedad cada vez más industrializada es lo que fue despoblando las masías de la montaña, en el Alto Mijares. Aquellas en las que la gente vivía de la tierra y sus recursos, en las que se intercambiaban recursos: vino por sal o azúcar, trigo por arroz, etc,..una sociedad en la que el dinero era secundario, y donde el trabajo de los humanos tenía una relación más directa con la vida real y con lo que sacaban de el.

El fin de semana visitamos la Masía La Loma, en el Alto Mijares. Si tenéis la oportunidad visitar una de estas masía puede ser una gran experiencia, quedan los restos de una vida. Han pasado décadas quizás desde que fue habitada por última vez, y aún permanecer los recuerdos de una vida en la que se valoraban más las riquezas verdaderas, y donde un saco de trigo era considerado alimento, y no dinero.

Un gran olmo presidía muchas masías, un árbol sagrado como el Tejo en Asturias o algunos árboles en culturas asiáticas o africanas, junto con las masías, los olmos han ido desapareciendo y la fotografía nos deja ver el paso del tiempo, entre el olmo que continuaba en pie y su estado actual, ya tumbado y colonizado por los hongos.

© Daniel Belenguer, Dani en la Maria La Loma.

© Daniel Belenguer, Dani en la Maria La Loma.

Fotografía de stock 2019

La entrada hoy es una invitación a leer una entrada en el blog de Daniel J. Cox, fotógrafo de naturaleza estadounidense y embajador de Panasonic. Fué uno de los primeros fotógrafos en adoptar las cámaras micro 43 como una alternativa a las reflexiones tradicionales.

Creo que la opinión de un fotógrafo que ha sido profesional más de 30 años y vivido la transición analógico/digital y dinero/no dinero en la fotografía es muy respetable.

En el post Daniel relata como un joven fotógrafo recibe lo que vale un café por una fotografía que luego se venderá y se venderá y se venderá…proporcionando ingresos, pero no al fotógrafo.

Y además en contra de la opinión de muchos no culpa al mercado sino a los fotógrafos, y es que el mercado está saturado de gente que regala su fotografia, sea buena o mala, ya no importa a casi nadie esto. Lo importante es que sea gratis.

Al final se ha ido cayendo al pozo y resulta que ya no se puede vivir ejerciendo una profesión que era un sueño.

¿Os imagináis como sería que os pagaran por ir a fotografiar un reportaje de algo que os encantara? así es como conseguí parte de mi archivo online, y que además ¿retuvierais los derechos de las fotografías y las pudierais vender en sucesivas ocasiones (Rights managed en el argot)?, y que ¿¿con el dinero de vuestras fotografías pudierais comprar equipo e incluso mantener una familia??, OMG!

Daniel J Cox lo explica muy bien, en su caso centrado en la fotografía de naturaleza y en USA, donde se pagan los mejores precios. Lo de Españistan no tiene nombre ni razón de ser.

y al final del post lo dice muy claro, fotografiar por placer tiene mucho más sentido hoy en día, como estos pescadores en la Gola del Perellonet que lo pasan genial levantándose antes de amanecer para meterse en agua congelada y pescar o no pescar.

© Daniel Belenguer

© Daniel Belenguer

Fotógrafo especialista Vs Fotógrafo generalista

¿qué tipo de fotógrafo eres tu?, ¿un especialista o un generalista'?. la mayoría de fotógraf@s creo que se encuadran mas bien en la zona generalista, hacen o hacemos un poco de todo.

En mi caso, durante mucho tiempo solo fotografie con objetivos cortos y cámaras Leica de telémetro, como en este reportaje del barrio donde vivo, en Valencia. La cámara no hace al fotografo,- hasta cierto punto-, ya que hay cámaras que te obligan a trabajar de una manera determinada. El telémetro te obliga a componer antes de apretar y como ya se ha dicho en tantas ocasiones más que a cazar uno va a pescar imágenes.

Hoy en dia estoy fotografiando con un equipo Olympus micro43 y tengo una gama completa de objetivos. Aunque sigo pensando que la mayor parte del trabajo de un fotografo se puede hacer con unas focales simples, en mi caso echaba en falta tener focales mas largas para poder fotografiar algunos eventos y animales salvajes. un equipo réflex o micro43 es perfecto por su versatilidad y gama de lentes.

Aun así cuando uno se plantea una salida fotográfica es un buena idea limitarse a un objetivo concreto: fauna, paisaje, retrato…eso limita el equipo necesario y te centra mentalmente en lo que buscas.

Una de las ultimas salidas del 2018 con mi amigo Jose Javier García Marzal, tuvo lugar en la Gola del Perellonet. Nuestro primer objetivo era simplemente quedar para vernos, observar la abundante avifauna y si podíamos hacer alguna fotografia pues mejor que mejor.

Llevé el siguiente equipo: una cámara Olympus OMD EM1 MARK II, un zuiko 12-40/2,8 (versatil) y un zuiko 300/4 (especializado) para aves.

Cuando dos fotógrafos quedan para fotografiar el dia comienza pronto si o si, las mejores luces son al amanecer, asi que antes de salir el sol ya estábamos en la Gola del Perellonet.

Había poca luz para fotografiar aves en vuelo y unos chicos estaban pescando, no pude resistir acercarme hacer alguna fotografía clásica con el zuiko 12-40/2,8.

© Daniel Belenguer

© Daniel Belenguer

El ambiente se estaba envolviendo en una especie de neblina, pero aquello olía a humo. Efectivamente una fabrica se había incendiado aquella noche en Sollana y los efectos permanecían, a pesar de ser artificial contribuía y mucho a crear una atmósfera interesante, Jose estaba con el telescopio observando aves y se dejo hacer unos retratos con el mismo zuiko 12-40/2,8, la luna pequeñita ayudaba a equilibrar el retrato.

© Daniel Belenguer, Jose atento a la avifauna que se mueve en la zona.

© Daniel Belenguer, Jose atento a la avifauna que se mueve en la zona.

Los cormoranes, un andarríos chico y un martin pescador daban vueltas por la zona, pero no pude evitar hacer otra foto de paisaje mientras duraba aquella situación atmosférica,, en esta ocasión usando el extremo angular del zuiko 12-40/2,8, el estabilizador de la Olympus y la pantalla que se puede mover, fotografié a ras de suelo unas algas rojas que habían en la playa con los edificios difuminados al fondo.

© Daniel Belenguer, algas en la playa del Perellonet.

© Daniel Belenguer, algas en la playa del Perellonet.

Yo había ido allí a fotografiar aves y estaba andando de aquí para allá con el objetivo zoom normal en la cámara, me puse serio y decidido a conseguir alguna fotografia decente de aves en vuelo o similar. Monté el zuiko 300/4 y comencé a fotografiar con ráfagas los cormoranes y todo ave que se pusiera a mi alcance, aqui os pongo tres instantáneas que conseguí ese día.

© Daniel Belenguer, ¿Fumareal cariblanco?

© Daniel Belenguer, ¿Fumareal cariblanco?

© Daniel Belenguer, Garzas reales

© Daniel Belenguer, Garzas reales

© Daniel Belenguer, Cormorán grande.

© Daniel Belenguer, Cormorán grande.

Al final el fotógrafo generalista puedo con el especialista e hice un poco de todo, lo pasamos muy bien. Fué una salida de relax donde simplemente fotografié lo que me apetecía, sin reglas ni condicionantes. De todas las imágenes que saqué aquel día me quedo con los retratos de Jose con su telescopio, me encanta la atmósfera que había, La Luz y haber sacado un retrato de un amigo haciendo algo que le encanta.

Todas estas imágenes y las otras que seleccione cuando pueda, engrosarán mi Archivo Fotográfico de la Comunidad Valencia en la galería correspondiente al Parque Natural de la Albufera de Valencia.

Gracias por leer!



Un paseo invernal

Del libro Un paseo invernal de Henry David Thoreau

“En este pequeño valle solitario, con su arroyuelo que fluye por la ladera, el hielo estriado y los cristales de todos los matices, donde los abetos y pinabetes se elevan a ambos lados, y los juncos y la avena silvestre crecen en medio del riachuelo, nuestra vida es más serena y digna de contemplar”.

una excusa como otra cualquiera para compartir los blancos que vi la otra mañana en un pequeño valle solitario por donde pasa un arroyo.

Siempre le digo a mi hijo: “ aprende de la naturaleza, lleva años perfeccionando lo que hace y todo sucede por algo”. En invierno, todo se ralentiza, muchas seres vivos simplemente esperan, -sin forzar- a que lleguen mejores condiciones para crecer, florecer, fructificar, reproducirse.. cuando vives en el campo tienes que seguir los ritmos naturales, no hay otra, y lejos de agobiarnos por la oscuridad o el frio, deberíamos agradecer que estén ahí, porque con ellos podemos descansar mas, dormir, refugiarnos en nuestra cueva y recuperar energías con unas buenas castañas asadas.

adoro el invierno

© All images. Daniel Belenguer